Introduccion

La Industria de las construcción en México es un sector relevante de la economía. Las obras se construyen a lo largo del país y frecuentemente han sido utilizadas como motor de la producción. La construcción siempre ha estado vinculada con el desarrollo del país y ha sido palanca fundamental para lograrlo.

lunes, 13 de abril de 2015

UNA PROPUESTA PROGRESIVA

La ingeniería civil en la planeación democrática y desarrollo nacional

3er. Congreso Nacional de Egresados de Ingeniería Civil del Instituto Politécnico Nacional: “La ingeniería civil en las decisiones del desarrollo nacional”.

Esta sesión, en particular, está destinada a la participación de la ingeniería civil en las decisiones que influyen en el desenvolvimiento nacional y a la relación de nuestra profesión con la planeación, aquella que pueda ser calificada de democrática.

Habrá que empezar por decir que desde hace muchas décadas, en nuestro país, los programas y acciones del sector público para impulsar el desarrollo económico y social no corresponden a procesos que con propiedad pudieran denominarse de planeación, esto es, a la elaboración y sobre todo al cumplimiento de planes que consideren acciones específicas a realizarse en tiempos determinados, y debe decirse también que cuando nuestro desarrollo se ha conducido, si no acorde con un proceso de planeación al menos con responsabilidad social y nacional por parte del Estado, los efectos sobre el desarrollo han sido más favorables que, por ejemplo, en las administraciones del neoliberalismo, en las que se han elaborado los llamados planes nacionales de desarrollo que no han sido sino documentos destinados a que políticamente nadie se ocupe de ellos y nadie les haga caso.

Para reforzar la afirmación de la escasa o nula importancia política que se da al Plan Nacional de Desarrollo, no hay sino que repasar el último mensaje presidencial de hace cuatro días, en el que al igual que en mensajes presidenciales anteriores de un cuarto de siglo para acá, no hubo la más mínima mención a ese plan, presentado al Congreso y al país hace apenas unas cuantas semanas para formalmente cumplir con el mandato constitucional de presentarlo, pero sólo para eso, pues nos quedamos sin conocer si las metas previstas para el primer año de su vigencia se alcanzaron, se rebasaron o la acción pública se quedó corta frente a ellas, trátese de los índices del crecimiento económico, de la contribución de la producción petrolera a los recursos fiscales, el empleo u otros indicadores sociales o económicos.

De hecho, en nuestro país, el único plan formulado como propuesta electoral y adoptado y puesto en práctica por el gobierno, con las limitaciones de ser un primer ensayo, del precario desarrollo de las técnicas de la planeación en la época y de sus condicionantes políticas, sociales y económicas en el tiempo de su realización, es el Plan Sexenal, del cual, entre sus logros puede contarse la creación del Instituto Politécnico Nacional.


Hoy día, el artículo 26 de la Constitución, de acuerdo a su reforma de febrero de 1983, establece que el Estado organizará un sistema de planeación democrática del desarrollo nacional y que habrá un plan nacional de desarrollo, el cual, de acuerdo al artículo 21 de la Ley de Planeación, deberá elaborarse, aprobarse y publicarse en un plazo máximo de seis meses, contados a partir de la toma de posesión del Presidente de la República, y cuya vigencia no excederá del período sexenal, aunque podrá contener consideraciones y proyecciones, que no establecen obligación alguna de ser tomadas en cuenta para la formulación del siguiente plan.